VAMOS ROJO CARAJO !!!

VAMOS ROJO CARAJO !!!

ETERNAS GRACIAS GABY MILITO !!

Follow by Email

jueves, 11 de octubre de 2012

Diez años de diferencia.


El técnico ve algunas similitudes pero su mensaje es para inflar anímicamente a un plantel que viene en alza.

Debora D’amato / ddamato @ole.com.ar.

Américo Gallego, un motivador si los hay, comparó la potencialidad de este equipo con el que fue campeón en el 2002. “Si logro repetir eso, me muero...”, avisó.

El equipo del domingo me hizo acordar al del 2002, que presionaba y jugaba a ras del piso. Quiero que estos jugadores, que son muy interesantes, puedan jugar mejor que el rival y así llegar al gol”. Lo dijo Américo Gallego, el padre de la criatura campeón de aquel Apertura, en relación al triunfo de Independiente contra Rafaela.

Pasaron diez años y si bien la partitura es la misma (el fútbol), los ejecutores (los jugadores) son otros. Las comparaciones siempre son odiosas porque, por ejemplo, si uno recuerda a Diego Castagno Suarez y trata de medirlo con Roberto Battión, hay un océano de distancia desde lo táctico y lo técnico. La única coincidencia es la altura pero uno se destacaba por su aspereza y el otro resalta por su clase y la exquisitez. Sin embargo, contra Unión y Rafaela, hubo un jugador que tuvo similitudes a una de las figuras de aquel equipo: Ernesto Farías se pareció a Andrés Silvera. El Tecla, por sus características, siempre esperó el balón y no tuvo mucho recorrido fuera del área. Sin embargo, en plena sequía y tras una extensa charla con el Tolo, el delantero cambió su juego y, tanto en Santa Fe como en Avellaneda, mostró sacrificio, recorrido y trabajó, palmo a palmo, en la ofensiva como en la defensiva. Tanto que salvó el descuento de Rafaela, sobre la línea, tras una mala salida de Navarro. “Reconozco que generamos más ahora que tengo más sacrificio”, asumió el Tecla en Santa Fe.

En líneas generales, el Rojo de hoy nada tiene que ver con aquel que, por momentos, parecía una Ferrari. Un equipo que contaba con la seguridad de Milito, la dupla Montenegro-Insúa on fire, un Cuqui demoledor (16 goles en dicho torneo) y un Pusineri, clave. Por eso, más allá de la diferencia de nombres y de años, a eso apunta el Tolo: a la presión conjunta, al juego por abajo, a no entregarse y a buscar permanentemente el arco rival.

Gallego tiene algo clave como DT, más allá de su claro conocimiento, que es la motivación. Su discurso seduce porque convence, a propios y ajenos, de que tiene a los mejores. Y él absorbe la presión sin problemas. “Llego a lograr que sea el Independiente del 2002 y me muero...”. Un auténtico Tolo, con diez años de diferencia.

"OLÉ"

No hay comentarios.:

Publicar un comentario